La Semana Santa en Venezuela es un tiempo de guarda espiritual y unión de las familias, quienes acuden en grupo a la celebración de las Eucaristías, representaciones del Vía Crucis, lavatorio de los pies, visita de los 7 Templos, adoración de El Nazareno y vigilia del Santo Sepulcro. Algunos hacen ayuno el Viernes de Concilio, otros el Viernes Santo.

La Semana Santa es una fiesta del calendario móvil que celebra para el mundo cristiano la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Su fecha ha de celebrarse el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena astronómica tras el Equinoccio, por ello nunca es antes del 22 de marzo y no sobrepasa el 25 de abril de cada año. Se inicia con el llamado Domingo de Ramos y cierra el Domingo de Resurrección; algunas culturas lo celebran desde el Viernes de Concilio.

La Semana Santa en Venezuela
La Semana Santa en Venezuela

La Semana Santa en Venezuela es una de las principales fiestas tradicionales y en su celebración la reunión familiar es protagonista y gira en torno a un compartir de los llamados 7 potajes, una copiosa comida que lleva como base proteica alguna variedad de pescado, pues como reza la tradición no puede ingerirse carne roja. En algunas regiones se sirve Chigüire o Capíbara, un roedor grande que habita en nuestro llano, y aunque es una especie protegida se lleva un control destinado para el consumo en estas fechas. No puede faltar el degustar la variedad de dulces criollos, como lo son: arroz con leche, dulce de lechosa y los ricos buñuelos de yuca.

En la ciudad de Caracas está consolidada la tradición de Los Palmeros de Chacao, un contingente de personas que acuden en compañía del párroco de la localidad al Cerro El Ávila o Guaraira Repano a buscar las palmas que llevarán en procesión hasta las iglesias para ser bendecidas en alusión a la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén el Domingo de Ramos. El Miércoles Santo tiene una particular devoción en la que la feligresía desborda la Basílica de Santa Teresa para adorar al Nazareno de San Pablo o Limonero del Señor.

Si bien con el tiempo –no sólo en nuestro país sino en el mundo entero– la Semana Santa se ha secularizado en gran medida, se toma como un tiempo de descanso y es dedicado al turismo y vacación escolar, por ser Jueves y Viernes Santo días feriados no laborables y puente. En las poblaciones que acogen a los turistas también se ofician las misas y otras celebraciones acordes a tan noble fecha.