La Virgen de Coromoto es una advocación mariana venerada por los venezolanos y es la Patrona de Venezuela. Santa María de Coromoto en Guanare de los Cospes se apareció en 1652 al Cacique Coromoto de los indios Cospes que habitaban las selvas de Portuguesa, en Venezuela, de allí su nombre y devoción.

Desde ese entonces se le adjudican a la Virgen de Coromoto favores y milagros. La pequeña imagen de la Virgen es la reliquia que hoy se venera en Guanare, en el Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto, que se erigió en el lugar de la segunda aparición. La Virgen de Coromoto es la Patrona de Venezuela desde el 7 de octubre de 1944 cuando el papa Pío XII así la declaró. Su coronación canónica se realizó el 11 de septiembre de 1952 y desde entonces en esta fecha se celebra el Día de la Virgen de Coromoto.

Virgen de Coromoto Patrona de Venezuela
Virgen de Coromoto Patrona de Venezuela

Éste es el relato de la aparición de Nuestra Señora de Coromoto:

Una vez fundada en 1591 la ciudad de Guanare, capital del Estado Portuguesa, los colonizadores españoles tenían la intención de evangelizar a los Cospes, los indígenas que habitaban en los alrededores de la zona, pero éstos no estaban dispuestos a vivir bajo los preceptos de la iglesia católica. 

Un día, a mediados del año 1652, el indio Coromoto, Cacique de los indios Cospes, y su mujer caminaban por la selva, al llegar a una quebrada se sorprendieron ante la presencia de una señora muy hermosa que caminaba sobre las aguas, quien les sonreía con un rostro sereno y amoroso, entonces ella les habló en su propia lengua y les pidió que se bautizaran tanto ellos como su tribu. De modo que todos acudieron a la ciudad para convertirse, dejando todo lo que poseían. Muchos fueron bautizados, sin embargo, el cacique, rebelde a causa del comportamiento de algunos españoles, se rehusó a recibir el sacramento del bautismo y huyó con algunos indígenas a la selva.

Estando en su choza, el 8 de septiembre de 1652, acompañado por su mujer y su cuñada Isabel, la Virgen se apareció de nuevo de forma corpórea, irradiando una luz tan brillante que iluminaba todo el lugar, que según contó Isabel era brillante como los rayos del sol, pero que no hacía daño a la vista. Coromoto estaba muy disgustado, y quería que la señora se fuera, pero ella se acercó y lo abrazó, entonces el cacique loco de ira trató de agarrarla para expulsarla de su casa, pero ella se desvaneció y Coromoto se quedó inmóvil, sin palabras, con la mano cerrada, al abrirla encontró en su mano una pequeña imagen de la virgen que desprendía rayos de luz.

Más tarde, a Coromoto lo mordió una culebra venenosa y lo llevaron a la ciudad, donde pidió ser bautizado en su lecho de muerte, entonces se convirtió a la fe católica y recibió el nombre de Ángel Custodio. Mucho tiempo después, tras una larga vida, murió por causas naturales.

Que la Virgen Santísima de Nuestra Señora de Coromoto bendiga a Venezuela, a cada uno de los venezolanos, que renueve nuestra fe, nos una como hermanos que somos y nos haga crecer como un país próspero y siempre en evolución.

Amén.


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